3 de febrero de 2012

Pruebas de Usabilidad Básicas para SEO

Os resumo unos cuantos consejos muy útiles para el análisis de usabilidad operativa de las páginas web desde Google Webmaster.

Piensa en el usuario

El inicio de un proyecto web, ya sea un proyecto totalmente nuevo o una actualización de uno existente, es un buen momento para realizar un trabajo de SEO y hacerse preguntas como:
  1. ¿Cómo podrán acceder los usuarios al sitio web (desde casa, desde la oficina o de camino a algún lugar)?
  2. ¿Qué conocimientos tecnológicos tienen esos usuarios?
  3. ¿Hasta qué punto están familiarizados con el tema del sitio web?
Por ejemplo, que tengan una conexión lenta, que estén en la carretera y tengan poco tiempo para buscar la información que necesiten del sitio, lo más adecuado será utilizar un diseño sencillo con una finalidad única.

Las respuestas a algunas de estas preguntas pueden ser de gran ayuda a la hora de tomar decisiones iniciales relacionadas con el diseño de sitio web. Y si el contenido está destinado a usuarios con pocos conocimientos técnicos, debes asegurarte de que no sea demasiado difícil acceder a él.

Una prueba sencilla

Una prueba de tu sitio web no tiene que ser algo costoso. Recurrir a los amigos y familiares, pueden ser la solución.
Algunas sugerencias para esta prueba:

  • Tamaño del grupo de prueba: cinco personas son usuarios suficientes para encontrar incidencias habituales relacionadas con el diseño y con la navegación.
  • Elección de los evaluadores: puede ser útil recurrir a un grupo de evaluadores con diferentes habilidades técnicas, pero debes asegurarte de centrarte solamente en las tendencias (por ejemplo, si más del 50% de los evaluadores ha experimentado una misma incidencia relativa a la facilidad de uso, es probable que se trate de una incidencia común y no de una incidencia que afecte a una sola persona).
  • Lugar de realización de la prueba: ve a casa del usuario y observa cómo utiliza el sitio en su entorno de trabajo u ocio.
  • Metodología de la prueba: basándote en los objetivos de tu web, define cuatro o cinco tareas sencillas que se puedan llevar a cabo en tu sitio web y deja que el usuario intente completarlas. Pide a los evaluadores que hablen en voz alta para que puedas comprender mejor sus experiencias y sus razonamientos.
  • Elementos de evaluación: es posible emplear prototipos básicos en imágenes en las que se pueda hacer clic o en formato de documento (por ejemplo, PDF) o utilizar HTML para probar las interacciones básicas sin tener que construir un sitio web completo para las pruebas. De esta forma, se pueden probar diferentes formas de navegar y distintos diseños para ver los resultados que ofrecen antes de implementarlos.
  • Elementos que no se deben evaluar: hay que centrarse en la funcionalidad (más que en los elementos de diseño gráfico). Dado que los puntos de vista suelen ser subjetivos, generalmente sólo se reciben comentarios útiles referentes al diseño cuando se realizan pruebas cuantitativas en las que participa un gran número de usuarios (más de 200) a menos que, por ejemplo, los colores que se utilicen en el sitio web dificulten la lectura del contenido (en cuyo caso, los comentarios pueden ser útiles). 
Una forma de obtener comentarios útiles sobre el diseño puede ser proponer cinco o seis palabras clave descriptivas y pedir a los usuarios que elijan las que consideren más representativas. En conjunto, las pruebas básicas son más útiles para evaluar la funcionalidad de un sitio web (es decir, la facilidad para encontrar información y las interacciones habituales con el sitio).

Lecciones aprendidas

Algunos de los datos sencillos obtenidos con usuarios reales y que no conoceríamos si no hubiéramos interactuado con esos usuarios y observado cómo utilizan nuestras páginas web o no hubiéramos analizado el tráfico de nuestros sitios web.

  • Texto oculto: ten cuidado cuando utilices diseños en los que se oculte o muestre contenido: al utilizar secuencias de comandos para expandir y contraer pasajes largos de texto, hemos observado que el usuario no suele darse cuenta de que hay contenido adicional disponible, concretamente cuando se "esconde" el contenido JavaScript al buscar en la página (por ejemplo, con la habitual combinación de teclas Ctrl + F).
  • Cuida el estilo del texto: el texto de los botones, de los enlaces y de los encabezados es lo que más llama la atención a los usuarios cuando examinan la página. Evita el uso de "Más información..." en el texto de los enlaces (los usuarios parecen mostrarse reacios a hacer clic en un enlace que supone aprender algo). En vez de eso, intenta utilizar una descripción literal del contenido al que remite el enlace y asegúrate de que el texto del enlace tenga sentido y sea fácil de entender fuera de contexto, ya que así es como se lee frecuentemente. Presta atención a la forma de escribir e intenta que el texto de los botones sea descriptivo, atractivo e interesante.
  • Prueba las páginas con una conexión más lenta: prueba tus páginas web en diferentes redes (por ejemplo, intenta explorar tu sitio web utilizando la red Wi-Fi de una cafetería o de la casa de un amigo), especialmente si es probable que los usuarios a los que está dirigido tu sitio vean las páginas con una conexión doméstica que no sea tan rápida como la de tu oficina. Se han observado una mejora considerable en las métricas de porcentaje de clics (CTR) y tiempo de permanencia en el sitio en algunos casos al crear animaciones con secuencias de comandos mucho más sencillas y rápidas. (Consejo: utiliza la herramienta Page Speed Online de Google para comprobar el rendimiento). 

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